05.04 -escribamos Un Cuento Original Site

—Pero el faro ya no sirve —murmuró.

—Ah, ¿no? Tu abuela me contaba las tuyas cada vez que venía al mercado. Decía que tú eres como el faro: a veces apagada, pero nunca rota.

Al día siguiente, ella y Don Mariano limpiaron el faro. No lo encendieron todavía. Pero Sofía supo que, cuando llegara el momento, ella misma sería quien giraría el interruptor. 05.04 -escribamos un cuento original

—Las historias no son polvo.

Esa noche, Sofía volvió a su casa, tomó el cuaderno de su abuela y escribió una frase en la primera página en blanco: —Pero el faro ya no sirve —murmuró

“El mar sigue ahí, aunque no veas las olas.”

—¿Ves ese polvo? —preguntó—. No es sucio. Son historias. Decía que tú eres como el faro: a

—No hace falta alumbrar el océano entero —dijo el viejo—. Basta con un punto de luz para que alguien sepa que no está solo.

Las palabras le apretaron la garganta a Sofía.

Sofía lo siguió, escalera caracol arriba. Cada paso sonaba hueco, como un latido lento. Al llegar a la linterna, Don Mariano señaló un enorme cristal empañado.